La empresa de soluciones blockchain Ripple (XRP) anunció el pasado 7 de agosto que ha llegado a un acuerdo para adquirir la plataforma de pagos con stablecoins Rail por 200 millones de dólares.
Con esta operación, Ripple busca reforzar su infraestructura de activos digitales orientada a empresas y consolidar su liderazgo en el sector de las remesas internacionales basadas en stablecoins.
La transacción, pendiente aún de la aprobación de los reguladores, está prevista para completarse en el cuarto trimestre de 2025.
Expansión en el mercado de las stablecoins
Se estima que el mercado global B2B de stablecoins alcanzará los 36.000 millones de dólares en 2025. Rail, que se espera gestione más del 10 % de todas las transacciones de este segmento, supone para Ripple un movimiento estratégico hacia un sector de fuerte crecimiento.
La compañía lanzó recientemente su propia stablecoin, RLUSD, y considera que la compra de Rail será clave para impulsar su adopción en el ámbito de los pagos corporativos. La integración de la infraestructura de Rail en el ecosistema Ripple permitirá ofrecer cuentas virtuales, automatización de procesos administrativos y conexión con múltiples redes bancarias asociadas.
«Rail desempeñará un papel crucial en el avance del uso de las stablecoins y la tecnología blockchain en los pagos transfronterizos», afirmó Monica Long, presidenta de Ripple.
La plataforma de Rail facilita a sus clientes la realización de transacciones con stablecoins sin necesidad de mantener directamente criptomonedas, una ventaja que resuelve varios de los retos habituales en las remesas internacionales.
Una estrategia agresiva de adquisiciones y ofensiva regulatoria
La compra de Rail se enmarca en la estrategia de expansión de Ripple para afianzar su posición en los pagos internacionales y el negocio de las stablecoins.
En abril de 2025, la empresa ya adquirió el bróker especializado en criptoactivos Hidden Road por 1.250 millones de dólares, elevando su inversión total en fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas a más de 3.000 millones.
Esta ofensiva llega tras alcanzar un acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), que despeja el camino para movimientos más ambiciosos en el mercado. Ripple también está tramitando una licencia bancaria en EE. UU. con el objetivo de convertirse en una institución financiera regulada.
«Esta adquisición refleja el compromiso de Ripple de convertirse en el proveedor más completo de soluciones de pago con stablecoins», señaló Varun Kohli, consejero delegado de Rail. Ambas compañías prevén ofrecer servicios a una amplia gama de clientes, desde entidades financieras hasta empresas de otros sectores.
