La Asamblea Legislativa de El Salvador ha aprobado una normativa que permitirá a los bancos de inversión con licencia mantener Bitcoin (BTC) en sus balances y ofrecer servicios vinculados a criptomonedas a inversores profesionales. Con esta medida, el país refuerza su estrategia para convertirse en un polo financiero internacional en el sector cripto.
Un marco regulatorio a medida
La nueva Ley de Banca de Inversión establece diferencias claras con la banca comercial tradicional. Las entidades no podrán prestar servicios minoristas, centrándose en operaciones corporativas como:
- Gestión de activos
- Captación de capital para empresas
- Análisis de mercados
Los requisitos para operar son estrictos: un capital mínimo de 50 millones de dólares y la autorización del Banco Central de Reserva (BCR). Aquellas que ofrezcan servicios relacionados con criptomonedas deberán contar además con una licencia específica de Proveedor de Servicios de Activos Digitales (PSAD).
Les comparto las aprobaciones de la Sesión #Plenaria68✍️. pic.twitter.com/p3OsLkAxpP
— Suecy Callejas Estrada (@suecallejas) August 8, 2025
Esta regulación abre la puerta a la creación de instituciones financieras centradas en Bitcoin y amparadas por la supervisión oficial.
Exclusivo para grandes patrimonios
El acceso a estos servicios quedará limitado a inversores cualificados, es decir, personas o entidades con capacidad para evaluar riesgos financieros y disponer de al menos 250.000 dólares en activos líquidos. Entre los activos computables se incluyen:
- Bitcoin y otras criptodivisas
- Bonos soberanos
- Materias primas tokenizadas
- Oro
- Monedas fiduciarias
Estrategia nacional pro-Bitcoin
Desde que adoptó Bitcoin como moneda de curso legal en 2021, El Salvador ha impulsado una política decidida para atraer inversión y consolidarse como referente cripto. El Estado posee actualmente 6.262 BTC, valorados en unos 730 millones de dólares, como parte de sus reservas.
El Gobierno sostiene que la nueva ley atraerá capital institucional internacional, aunque algunos críticos advierten de que podría favorecer a grandes corporaciones y gobiernos en detrimento de los pequeños inversores.
Cambio de enfoque
Para los analistas, la legislación marca una evolución en la estrategia salvadoreña: del uso individual de Bitcoin hacia servicios financieros cripto de carácter institucional. Esto podría situar al país como un actor relevante en el mercado global de inversión en criptomonedas, reforzando su papel como pionero en la integración regulada de activos digitales en el sistema bancario.
