Mark Branson, presidente de la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin), ha vuelto a cargar contra Bitcoin, asegurando que no lo considera un activo financiero fiable. A pesar del creciente interés institucional —con bancos, fondos e incluso aseguradoras involucrándose en el mercado cripto— Branson afirma que Bitcoin sigue más cerca del juego que de la gestión patrimonial seria.
“Caídas del 20 % en pocos días no son compatibles con una planificación financiera responsable”, advirtió el directivo. Para Branson, el problema central es la falta de valor económico fundamental de los criptoactivos frente a instrumentos tradicionales como las acciones o los bonos públicos.
Alemania se prepara para aplicar MiCA en diciembre
Las declaraciones de Branson se producen en un momento clave para el sector. A partir de diciembre de 2024 entrará en vigor el reglamento europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets), que obligará a cualquier proveedor de servicios cripto que opere en Alemania a contar con una licencia de BaFin. Sin esta autorización, será ilegal ofrecer servicios en el país.
NEW: "Since Bitcoin can be transferred anonymously, it's particularly attractive to organized crime and terrorist financing.
Hackers usually demand ransom in Bitcoin, and not without reason," says 🇩🇪 German Federal Financial Supervisory Authority (BaFin) Mark Branson. pic.twitter.com/f57HH0ZsGe
— Bitcoin News (@BitcoinNewsCom) September 4, 2025
Desde que asumió el cargo en 2021, Branson ha mantenido una postura crítica hacia Bitcoin, que considera un activo sin utilidad económica real. No obstante, no aboga por expulsar a las criptomonedas del sistema financiero, sino por someterlas a reglas claras. En sus palabras: “No podemos permitir que este universo paralelo crezca sin control”.
Protección del inversor y lucha contra el crimen financiero
Uno de los pilares del discurso de BaFin sigue siendo la protección del consumidor minorista. Branson advierte de que tokens como Bitcoin carecen de valor intrínseco, lo que deja a los inversores expuestos a pérdidas bruscas y difíciles de prever.
El regulador también insiste en el uso de Bitcoin en actividades delictivas, desde operaciones en la darknet hasta pagos por secuestros o ransomware. Aunque la trazabilidad de las transacciones ha mejorado gracias a la transparencia de la cadena de bloques, la criptomoneda aún arrastra una reputación ligada a la criminalidad.
Regulación sí, pero sin frenar la innovación
Pese al tono crítico, Branson asegura que BaFin no está en contra del avance tecnológico. Destacó el potencial transformador de tecnologías como blockchain, la inteligencia artificial o las finanzas descentralizadas (DeFi). La clave, según él, está en establecer un marco normativo que permita innovar sin abrir la puerta al abuso.
Con la entrada en vigor de MiCA a la vuelta de la esquina, Alemania endurece su postura frente a los criptoactivos. Para BaFin, el reto está en equilibrar control y desarrollo: fomentar la innovación sin renunciar a la seguridad del sistema financiero y la protección del inversor. En ese contexto, Bitcoin —con su alta volatilidad y su uso cuestionado— sigue bajo la lupa.
