En un paso decisivo hacia la armonización global de las normativas sobre activos digitales, el Reino Unido y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo para reforzar su cooperación en materia de regulación del sector cripto. La medida busca reducir la fragmentación normativa y aumentar la seguridad jurídica en uno de los ámbitos financieros de mayor crecimiento.
Un frente común para regular criptoactivos
Según ha informado el Financial Times, la ministra británica de Economía, Rachel Reeves, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunieron en Londres el pasado 16 de septiembre para establecer un marco conjunto de supervisión regulatoria, centrado en tres pilares: estándares de conducta de mercado, protocolos contra el blanqueo de capitales (AML) y regulación de stablecoins.
Ambos países han avanzado por su cuenta en este terreno. El Reino Unido publicó su borrador normativo sobre criptoactivos en abril, con la ambición de posicionarse como un centro financiero global de referencia en activos digitales. Por su parte, Estados Unidos presentó en julio la GENIUS Act, la primera legislación federal integral sobre stablecoins.
🇺🇸🇬🇧 US AND UK TO STRENGTHEN CRYPTO COOPERATION
🔹 According to the Financial Times, the US and UK plan to work more closely together in overseeing the crypto market.
🔹 UK Chancellor of the Exchequer Rachel Reeves and US Treasury Secretary Scott Bessent discussed this… pic.twitter.com/zxHUjeuHRI
— ThuanCapitalGlobal (@ThuanGlobal) September 17, 2025
Innovar sin dividir el mercado
Uno de los objetivos del acuerdo es evitar que la regulación fragmentada genere incertidumbre o frene el desarrollo del sector. Las autoridades británicas reconocen que su enfoque prudente podría haber ralentizado la innovación, mientras competidores como EE. UU. o Singapur avanzan con mayor agilidad.
La ministra Reeves destacó que una mayor alineación con Washington facilitaría a las empresas británicas su entrada en el mercado estadounidense y podría traducirse en más inversión norteamericana en el ecosistema financiero del Reino Unido.
En clave política, el movimiento también refuerza el posicionamiento del Gobierno británico, que busca adoptar un enfoque más favorable a las criptomonedas tras años de escepticismo institucional.
Sandbox conjunto e implicación del sector privado
El acuerdo cuenta con el respaldo de actores clave del sector. Empresas como Coinbase, Circle y Ripple, así como bancos tradicionales como Bank of America y Barclays, participaron en las conversaciones. Entre las propuestas más destacadas figura la creación de un sandbox conjunto para valores digitales, donde se puedan probar aplicaciones financieras basadas en blockchain bajo supervisión regulada y coordinada entre ambos países.
No obstante, persisten obstáculos. Una encuesta reciente reveló que casi un 40 % de los usuarios de cripto en Reino Unido han experimentado bloqueos o retrasos en pagos por parte de sus bancos. Además, la propuesta del Banco de Inglaterra de limitar las tenencias individuales de stablecoins entre 10.000 y 20.000 libras ha sido criticada por su complejidad y coste operativo.
Una señal de urgencia compartida
Pese a las tensiones y dudas, el acuerdo —cerrado en el último momento tras presiones del sector— refleja una urgencia creciente por parte de ambas potencias para liderar la regulación de las finanzas digitales. El entendimiento alcanzado no solo tiene implicaciones económicas, sino también estratégicas: puede ser el primer paso hacia un marco global coherente que permita a la innovación cripto desarrollarse con seguridad jurídica y respaldo institucional.
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