El eterno debate sobre si el Bitcoin puede equipararse al oro como activo refugio ha vuelto a cobrar fuerza. En las últimas semanas, la criptomoneda ha perdido impulso frente al metal precioso, que sigue escalando posiciones en los mercados internacionales.
El economista y defensor del oro, Peter Schiff, ha subrayado que el Bitcoin, medido en onzas de oro, ha caído un 18 % desde mediados de agosto, pasando de un ratio de 37,2 onzas por Bitcoin a niveles que rozan ya el umbral técnico de mercado bajista. Si se compara con su pico de noviembre de 2021, el descenso acumulado ronda el 16 %.
El oro marca máximos históricos
Mientras tanto, el oro se ha revalorizado con fuerza, alcanzando recientemente un máximo histórico por encima de los 3.600 dólares la onza. Solo en lo que va de año, el metal ha subido un 36 %, y en los últimos 12 meses, el incremento supera el 40 %. Un comportamiento que, según Schiff, pone de relieve la solidez del oro como reserva de valor, en contraste con la volatilidad que sigue caracterizando al Bitcoin.
Riesgos estructurales a la vista
Más allá del análisis coyuntural, algunos expertos advierten de riesgos estructurales para el Bitcoin si el panorama macroeconómico se complica. El analista de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, apunta que el comportamiento reciente de la criptomoneda podría anticipar nuevas caídas si se produce una corrección en los mercados bursátiles de Estados Unidos.
“Muchos activos, incluidas las materias primas, tienden a retroceder tras repuntes agresivos. El Bitcoin podría estar en esa fase”, sostiene McGlone. A su juicio, el límite de 21 millones de unidades no basta para proteger a la criptodivisa de la presión macroeconómica, especialmente en un entorno donde proliferan alternativas cripto con distintas propuestas.
Un valor refugio aún por demostrar
Aunque el Bitcoin sigue siendo uno de los activos con mayor rentabilidad a largo plazo, los últimos movimientos han puesto en duda su papel como activo defensivo en tiempos de incertidumbre. El oro, por su parte, ha reforzado su posición como refugio tradicional, justo cuando los inversores buscan estabilidad ante la posibilidad de turbulencias en los mercados globales.
La gran incógnita sigue sin resolverse: ¿puede el Bitcoin llegar a sustituir al oro como reserva de valor o seguirá estando condicionado por su correlación con los activos de mayor riesgo?
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